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miércoles, diciembre 28, 2011


Impartí clases durante varios años y fui estricto en muchas ocasiones.

Desde hace varios años todos hemos puesto como epicentro de nuestras labores a la computadora; sin importar que actividad desempeñemos nuestro mundo depende esa máquina.

Siempre que trabajamos con una máquina sabemos que ella sigue instrucciones que le damos y así responde ella, ya sea una podadora de pasto o una cafetera; uno solo debe seguir las indicaciones del fabricante y espera que el resto lo realice el artefacto; pero la maquina tiene un defecto, a veces, sin dar explicación deja de funcionar. Lo mismo sucede con la computadora.

Obviamente ningún fabricante incluye en la caja del producto una leyenda que diga: “este producto puede fallar cualquier día a cualquier hora”; pues todos hablan de las bondades y avances y nadie comenta las trágicas historias que ha girado alrededor de la máquina.


Recuerdo que alguno de los alumnos algún llegó y me dijo: -“Profesor, le juro que ya había terminado el trabajo pero de repente se apagó la computadora y ahora no enciende”- Por supuesto que suena a excusa típica de estudiante; y sin dudarlo lo reprobé. Siempre le decía: -“la Universidad es un ensayo de la vida, si tu llegas tarde al banco pues no te dejan entrar. ¿Por qué debo aceptar las entregas fuera del horario de clases?”- era parte de mi filosofía como catedrático además lo considero muy formativo desde mi óptica ser estrictos en todo momento. Por supuesto les indicaba la importancia de respaldar la información de su computadora constantemente sobretodos cuando se trata de un proyecto importante, en ocasiones no consideramos los problema que se pueden presentar en caso de perder la información de nuestros equipos.

En una ocasión, desafortunadamente, unos compañeros de una agencia de publicidad fueron víctimas de un robo; durante la noche personas se infiltraron en sus oficinas y sustrajeron los equipos de cómputo; el valor más importante no era la máquina sino la información que ahí se encontraba; cuentas de clientes, diseños, propuestas, cotizaciones, etc. Vaya es similar como cuando pierdes tu cartera y solo pides que te devuelvan las identificaciones y tu licencia de conducir.

A mí me sucedió algo similar el lunes, le pedí a un compañero que me traje mi laptop a una comida de negocios, el tratar de encenderla daba el error de no tener disco duro; ahora estoy en espera de saber si se pudo recuperar algo de la información que ahí guardaba; entonces recordé mis clases en el aula: “-¿y tu respaldo?”- -“!es que no esta actualizado!”.

4 comentarios:

Le Binxee dijo...

Uno de los mejores maestros que llego a tener esa escuela, pero lo que yo me encontre, fue algo que me llevare toda la vida. Un gran amigo..
Saludos profe !!

Keeks dijo...

Usa Dropbox mi estimado Limón!
http://db.tt/v1WSX5y
Saludos!!!

Keeks

Nanzland dijo...

Tómala papá!!
Pero lo queremos ;)
Suerte!

Carlos dijo...

Digale a Daniel que confiese ¿porqué la tiró? jajaja...