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Mostrando las entradas con la etiqueta radio. Mostrar todas las entradas
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miércoles, noviembre 16, 2016

Con mucha frecuencia gente (amigos, alumnos, compañeros y colegas) me pregunta mi opinión acerca de las producciones de radio en Quintana Roo.

En esta ocasión quiero compartir mi opinión acerca de los noticieros del Sistema Quintanarroense de Comunicación Social (SQCS), pues con motivo del cambio de gobierno estatal en Quintana Roo hubo cambio en toda esta organización. Desde hace unas 3 semanas he estado escuchándolos con el fin de poder hacer un comentario al respecto.

Actualmente el SQCS realiza sus "espacios informativos" con un extraña mezcla entre la capital del estado y el norte del estado; se llama “SQCS Noticias” con la participación de dos equipos de trabajo para la emisión matutina, uno en Chetumal integrado por Felipe Hernández y Leny Prado; y un segundo equipo en Cancún con Ramiro Esperanza y Karla Romero. Existen otras dos emisión, una por la tarde y otra más por la noche, que se realizan con los mismos comunicadores integrando algunos otros colaboradores.

No entiendo este formato de "noticiero estatal”, una simple y plana lectura de notas que generan un reducido número de reporteros que van alternando entre una transmisión entre Cancún y Chetumal. No se escucha una coordinación, una lógica de la transmisión ni un organigrama entre los comunicadores. Carente de producción, sin vestimenta solamente con un par de identificaciones genéricas que me hace pensar en la ausencia de un productor, de creativos y guionistas. La participación de los comunicadores no es la más atinada por lo que no transmiten nada más que una lectura y opiniones personales carentes de contenido y fondo. He podido escuchar un par de entrevistas, casi todas a funcionarios públicos, las cuales no aportan nada al espacio informativo, no se percibe un ejercicio periodístico.

¿Porqué realizan estos espacios informativos de vieja escuela, austeros y llenos de contenido aburrido? Sinceramente, no lo sé. Actualmente hay una gran cantidad de formatos creativos en noticieros que han logrado entrar en el gusto de los radioescuchas; es necesario adoptar y tropicalizar uno de estos, la gente esta harta de escuchar voces que no aportan más que una lectura de notas, en ocasiones mal redactadas. Integrar tecnología y estrategias adecuadas a la época que estamos viviendo, esto no significa tener una cuenta en redes sociales. Es obvio que tampoco cuenta con niveles de audiencia significativos por lo antes mencionado.

Necesitan un grupo de entusiastas integrado por profesionales capacitados y con experiencia: productor, creativos, jefe de noticias, reporteros y comunicadores que realicen un espacio informativo que acompañe, informe y entretenga al radioescucha por la mañana, tarde y noche. Un grupo de jóvenes interesados en el tema de la comunicación, universitarios y recién egresados, que aporten nuevas ideas y comiencen a formarse en el ejercicio de la comunicación. Apoyarse en la experiencia de la Iniciativa Privada en el tema de radiodifusión y la creación de contenidos. Necesitan reinventarse.

En resumen (en mi opinión) “pan con lo mismo”; noticieros estatales sin creatividad ni producción radiofónica, un "espacio informativo" lleno de comunicadores de la vieja guardia que llegan a la conducción de estos espacios informativos (no sé si porque nepotismo) para solo leer los boletines de prensa de los municipios del estado y las notas que encuentran en su camino los reporteros.

¿Porque es importante esto para los quintanarroenses? Porque esto se paga con nuestros impuestos, el SQCS es un organismo publico descentralizado del gobierno del Estado de Quintana Roo.


domingo, abril 27, 2014

Sin duda lo que se vivió en Malecón Tajamar fue algo sensacional.

Un festival de música sin precedentes en Cancún que reunión a una gran cantidad de personas que tomaron un espacio público y lo convirtieron en una fiesta. A pesar del calor de la tarde que se fue transformando con la brisa de la laguna Nichupté, todo fue una experiencia única.
Las bandas comenzaron a sonar desde el mediodía y la gente fue llegando desde ese momento, algún entendieron inmediatamente la mecánica del evento, escoger el escenario más adecuado para divertirse al ritmo de la música que fue cambiando de genero según la agrupación en turno. Muy poco criticaron la selección de bandas y no faltó el perdido que acompañó al metiche para ver que sucedía pero la mayoría nos dedicamos a fluir al compás de la ocasión. Momento de rencontrarte con amigos, vecinos, compañeros de trabajo y cualquier cantidad de personajes que compartían el común denominador: sentir buena música.  Demostraron que la apatía de los quintanarroense no es mayor que el entusiasmo de muchos que estuvimos hasta pasadas las 12 de la noche.
No puedo comentar que banda fue la mejor recibida pues cada una además de reunir a un buen número de sus seguidores fue evangelizando a nuevos feligreses que ya están siguiendo su propuesta. Dos escenarios que se transformaban constantemente dando poco tiempo para recargar el entusiasmo que no se vino abajo en ningún momento.
Esto puede volver a suceder en distintos puntos de Quintana Roo, pues fue evidente que la gente se comportó a la altura de cualquier evento similar donde la convivencia y el intercambio de ideas fueron sumados a la buena organización hicieron del #212RMX un parte aguas en la historia de la música en Quintana Roo.
Felicidades a los organizadores, a la autoridades que permitieron esto, a los patrocinadores que confiaron, a los voluntarios que compartieron su tiempo, pero sobre todo a las bandas que brindaron a la gente algo más que su música.

lunes, agosto 05, 2013

Hoy transmitimos desde el pasillo de entrada a la Universidad La Salle Cancun, el motivo era el primer día de clases de los alumnos de bachillerato y algunas licenciaturas. Tuve muchos recuerdos de mis primeros días en la preparatoria y en la facultad, momentos que fueron muy diferentes y que guardo con acierto en mi memoria.

La preparatoria quedaba muy cerca de mi casa, y al decir muy cerca, créanme que era muy cerca., esa cercanía nunca supe si era un beneficio o un maleficio. Desde el pasillo del 2do piso se veía el tinaco mi casa y la ventana del al recamara de mi hermana.

Anhelaba entrar a la preparatoria por alguna extraña razón, quizás porque ya conocía a algunos personajes de otros años o por la sencilla idea de considerarlo un momento importante para conocer nuevas caras y vivir nuevas experiencias, debo reconocer que a mis mejores amigos a la fecha los conocí ahí. El primer día de clases tenía ciertos rituales, que cambiaban con los años pues en el primero eres el novato, en el segundo “sándwich” y en el tercero el inquisidor. Los de primer año siempre eran amenazados por las famosas “novatadas” de alguna manera prohibidas por las autoridades escolares y fomentadas por rumores que eran casi leyendas urbanas.

La llegada de nuevos alumnas era también la oportunidad de conocer nuevas candidatas para conquistas sentimentales, había que estar al pendiente del nuevo catálogo de prospectos que ingresaban, aunque algunas se volvían intocables al ser hermanas menores de algún buen compañero.

Otra parte interesante del primer día era la distribución de los grupos, debíamos ver que amigos quedaban en el mismo salón y quienes eran separados; nunca supimos si existía algún método para organizar los grupos pero al final había que rogar por quedar en un grupo con buenos elementos en varias disciplinas.

La presentación de los profesores era otro ritual con muchas incógnitas; la forma de calificar de los ellos, la metodología del curso y las mecánicas para aprobar el curso. Sin duda había que tomar nota detallada de lo que el docente compartía para poder planear la mejor estrategia para aprobar el curso. ¿Cuántas faltas a clase estaban permitidas? ¿Habría un examen final? ¿Algún trabajo que comenzar a realizar? ¿Cómo se evaluaría cada periodo?, y todas las preguntas que fueran necesarias.

El primer día de clases era algo divertido, extraño y sorpresivo. ¿Cómo fue tu primer día de clases?

viernes, enero 23, 2009

Todos los días veo a través de la TV una diversidad de programas, de todo, no puedo decir que dejo un canal; el control remoto esta desgastado de tanto que oprimo el botón de cambio de canal. Por supuesto que hay programas buenos y malos, según mi humilde opinión; no es que sea uno el gran crítico de la materia pero cualquier persona con sentido común y buen gusto se puede dar cuenta de las características de la producción.

Por supuesto que las cadenas extranjera, principalmente norteamericanas, han hecho de la programación un mezcla ecléctica sin precedente van desde lo infantil a lo pornográfico, de la investigación al escándalo sensacionalista, de lo deportes a los vicios y de los austero a lo excéntrico; pero veamos la TV mexicana, desde mi perspectiva la podemos dividir en tres grupos: telenovelas, futbol y el resto.


En efecto, somos una potencia en la producción de dramas televisivos que comúnmente llamamos telenovelas; en México se ha creado una industria que gira en torno a este género al grado tal que hay algunas que se han vuelto objeto de culto; y han creado personajes tal malévolos como Catalina Creel (María Rubio) en “Cuna de Lobos” ó personajes tan dulces como Cristina (Graciela Mauri) en “Mundo de Juguete”. Es un tema demasiado extenso para tocarse así de ligero por lo pasemos al siguiente grupo.


Es increíble pero cierto, no puede haber un sábado o un domingo sin futbol en la TV, principalmente los de los equipos nacionales pero también los de equipos donde juegan compatriotas, el Barcelona con Rafa Márquez o el futbol inglés con el quintanarroense Carlos Vela; otro objeto de culto es el futbol, pero no solo los partidos, los programas deportivos que analizan, revisan y cuestionan el deporte del balompié, por lo que también hay grandes comentaristas que sazón el deporte que mas se practica en la tierra azteca, es por eso que lo nombro como el segundo grupo.


Y el resto de la programación da tumbos para todos lados; las copias de los “reality shows” extranjeros (“refritos y mal hechos”), los programas de espectáculos, algo de televisión con contenido cultural a través de los esfuerzos del canal 11, 22, TV UNAM; y para cerrar con broche de oro: los noticieros manipulados por los intereses económicos de los que gobiernan nuestro país.


Todo esto me lleva a una pregunta: ¿tenemos la televisión que nos merecemos?